martes, 30 de abril de 2013

primero una letra y atrás la otra




Escribo porque no entiendo, porque quiero respuestas. Entonces, busco y supongo, y las suposiciones me enfrentan a conjeturas que me conducen a una infinidad de probabilidades, que, tampoco entiendo.
Por eso escribo. Porque quizás al escribir entienda lo que no entiendo.
Miro mis pies en el pasto en esta tarde fresca. Me protege el verde intenso, oscuro y claro del árbol.
Algunas de sus hojas se mecen lentamente. Me escucho respirar, el aire huele a vida, todo parece estar místicamente en su lugar...
Me pregunto cuanto durará hasta que ocurra otra vez. A veces siento que si tardo demasiado en parpadear, todo puede desaparecer...